Durante las últimas 24 horas continúa la sismicidad de largo periodo (LP) y señales de tremor espasmódico (TR) del volcán Puracé, que se relacionan principalmente con la dinámica de fluidos en los conductos internos y que son generados bajo el cráter del volcán, a profundidades menores a 1 km. En cuanto a la sismicidad de fractura, se destaca la ocurrencia de algunos eventos de bajo aporte energético ubicados bajo el centro eruptivo Piocollo, entre 1 y 2 km de profundidad.
Aunque se ha registrado una disminución en el número de sismos y en las emisiones de ceniza hacia la atmósfera, el monitoreo de los gases muestra que los valores de flujo de dióxido de azufre (SO₂) continúan por encima del promedio conocido para este volcán y que persiste el ascenso en las concentraciones de dióxido de carbono (CO₂) en el suelo. Además, se detectó una anomalía térmica asociada al fondo del cráter, basada en información publicada en la plataforma satelital MIROVA, operada por el Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Turín.
Durante las últimas 24 horas, se han registrado tres emisiones de ceniza, con una altura máxima de 500 m (Figura 1), que se dispersaron hacia el occidente de acuerdo con la dirección imperante de los vientos y que fueron reportadas como caída de ceniza en las veredas Cristales, Loma Linda y 20 de Julio, del municipio de Puracé, y en la cabecera municipal de Coconuco.
Los valores que se vienen registrando instrumentalmente en el volcán durante los últimos días son los máximos alcanzados, superando ampliamente los calculados en las líneas base. Por lo anterior, se recomienda a las autoridades locales y a la comunidad mantener la atención frente a posibles cambios en la actividad volcánica y atender oportunamente los comunicados oficiales.
